De la economía colaborativa a la economía descentralizada

http://bbooster.org/blog/admin/wp-content/uploads/2017/11/pexels-photo-315788-1-150x150.jpeg

Vivimos tiempos que evolucionan a velocidad de vértigo. Todavía no nos hemos adaptado a la llamada economía colaborativa (con ejemplos como Uber o AirB&B) y ya llega una nueva disrupción que va a cambiar la forma de entender el mundo, las relaciones económicas y en definitiva, nuestra vida: la economía descentralizada.

 

Cuando las instituciones y gobiernos aún no han sido capaces de regular cómo debemos funcionar con la economía colaborativa (cómo tratar, por ejemplo, a nivel laboral/legal a los empleados de Uber o los apartamentos de AirB&B, etc…), aparecen las llamadas organizaciones descentralizadas, es decir, un paso más allá de la economía colaborativa.

Pero, ¿en qué consiste una organización descentralizada? ¿Os habéis imaginado alguna vez en un escenario julioverniano, una sociedad en la que no haya empresarios, ni trabajadores, sino que todos formemos una comunidad en la que un día te conectas, haces un determinado trabajo, recibes unos tokens (moneda virtual similar al bitcoin), que gastas para adquirir otra cosa, y a su vez recibes tokens por hacer otro tipo de trabajo, de tal manera que al final la gente está siendo remunerada por su contribución a la sociedad activamente, tanto en el mundo online como en el offline.

 

Y es que, como ya comentamos en el último artículo, la tecnología blockchain permite la aparición de nuevas organizaciones totalmente descentralizadas donde los usuarios son los únicos trabajadores y por tanto, se convierten en organizaciones difusas, en las que no hay empleados ni empresarios sino una comunidad. Es la evolución de las herramientas open source. Aprovechando la tecnología blockchain, cada vez que alguien contribuye a esa plataforma, recibe a cambio moneda virtual (tokens), tal y como acabamos de explicar. Esto es lo que ha venido a llamarse DAOS (Descentraliced Autonomous Organizations).

 

Las DAOs son un nuevo tipo de organización, equiparable a una sociedad digital, pero sin ningún tipo de entidad legal adscrita. Está creada con código informático, es decir, es una entidad que sólo existe sobre la cadena de bloques (blockchain), controlada directamente por los propietarios de la misma, sin necesidad de que exista una dirección centralizada.

 

A diferencia de las empresas como hasta hoy las conocemos, una DAO tiene las reglas de gobierno formalizadas y se hacen cumplir a través de software. Además, implica una participación comunitaria, por lo que son solo los directores de dicha empresa los que tienen poder de decisión, sino que toda la comunidad en posesión de tokens pueden introducir propuestas, participar en votaciones, o hacer propuestas para ser votadas.

 

La diferencia principal con la economía colaborativa, es que en este caso hay un ente detrás que es el que se saca un margen de cada operación. Es decir, regula que la plataforma tenga calidad. En la economía descentralizada, desaparece esa figura, y es la comunidad quien recibe estos token por hacer un trabajo que antes hacía un ente centralizado.

Ya hay DAOs para mensajería instantánea, para tener un Google descentralizado, un banco descentralizado, o sistemas de hosting donde albergar todas las plataformas. Y hay cientos de proyectos que han levantado miles de millones para hacer la economía descentralizada una la realidad en pocos años.

 

Este escenario futurista ya está aquí y hay ejemplos de plataformas DAOs, que han recibido grandes sumas de financiación a través de procesos de crowdfounding, llamados ICOs (Initial Coin Offering).

 

Esta nueva situación, hay quienes la han comparado con un nuevo paradigma con la disyuntiva entre comunismo u capitalismo. No se puede decir si es de extrema izquierda (desaparecen entes de todo tipo) o es el capitalismo llevado al extremo puesto que no hay un control, sino que todo queda a la oferta y a la demanda.

Comentarios (0)


Dejar un comentario

Ebook de facebook para startups